sábado, 2 de mayo de 2009

Piropa's



" Hola Tío"....La inconfundible voz del que regenta el establecimiento ( nunca supe a ciencia cierta si es bolso o manya) me devuelve por un instante a un pais en el que vivi casi treinta años. Saludo a los clientes de siempre en sus asientos de siempre, las mismas conversaciones que nunca son iguales y siempre diferentes. El repiquetear del cuchillo cortando esa muzza ( nunca me habia confiado de un pizzero flaco hasta ahora). El olor del lustramuebles denota que la noche agoniza, me siento en el banco de afuera a intercambiar pensamientos con ese compañero de tantos años y que sé que me quitará la vida, miro la calle desierta, solo algún acomodador de autos por unos pesos y cuatro buscavidas más,le pego un pisotón a mi compañero y entro por primera o por enésima vez. Nunca falta la conversación, cualquier tema es bueno para fomentar la palabra. Llega el que hace que usted o el vecino de enfrente tenga ese hilo de muzza en sus labios mientras está acomodado en el búnker inexpugnable de su casa dándole la espalda a la ciudad semi-dormida, ese mismo que tiene no se cuantos trabajos y otros tantos hijos....y otras tantas obligaciones.
El mozo,ese chiquilín con el desparpajo de sus años,ese, para el que cuando el manya juega los sábados el cielo es amarillo y negro,ese que ve estacionar el taxi y pone el mostrador a mi disposición.
El del fin de semana que nos acalambra con sus chistes ( alguno bueno, por cierto) y que me ha dado algún que otro viaje.
El sereno que dormita antes de cenar con su saco impecable y sus romanitas-hojotas-chancletas relucientes
El cocinero ( para mí que es a cuerda) que me ha "desasnado" con alguna dirección, que lo mismo te hace una en dos panes que reviste el mostrador con baldosas de colores.
Todos ellos tienen la peculiar forma de ser de los habitantes de la noche, esa especie rara de la que formo parte por convicción, por devoción,o por ninguna de las dos................digamos que son personajes fruto de mi imaginación en un lugar imaginario, pero.................. si usted por un momento olvida su egoísmo, su falta de solidaridad, su armadura de andar por la vida y se sube a mi taxi, le demostraré que ese mundo imaginario existe y hágame caso, pídase una muzza, o una en dos panes, o unas baldosas de colores.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

excelente muy buena narrativa

ccampanella dijo...

felicitaciones, una de tus mejores historias.