viernes, 2 de octubre de 2009

El oficinista...

pare

Rincon y 25 de Mayo, una mano levantada con gesto cansino y mirada perdida, el cuello de la camisa ajado, la espalda del saco lustrosa por los años.
Me indica el destino y hablamos del tiempo,en el siguiente semáforo de política y en el tercero me cuenta su vida-utilizando elmismo tono para todas las conversaciones, sin emoción como dejándose llevar por la vida.
Ps.- Sabe? de lunes a viernes a las ocho menos cinco en punto le doy un beso a mi mujer en la puerta de la casita que con tanto esfuerzo estamos pagando, camino hacia la parada del mismo ómnibus de todos los días,cabizbajo, triste, agobiado por las cuentas, por la rutina semanal, aguantando al mismo jefe desde hace 30 años, cumpliendo con el mismo monótono trabajo,saludando a las mismas caras y hundiéndome en el mismo escritorio.
Siempre hice lo que debía, jamás un deslíz, una palabra incorrecta; un comportamiento intachable en mi trabajo y en mi vida.
Perdone pero tenía que desahogarme con alguien, por acá está bien, dígame que le debo...
Me paga y se baja con la misma desilusión que subió, ni una sonrisa en todo el viaje, el rictus de su cara seguía inmutable.
Mientras me alejaba el se minimizaba en mi espejo, me daban ganas de pegar la vuelta y decirle que aún estaba a tiempo, que no le pusiera más gomina a su vida y que se decidiera a vivir como siempre quiso y nunca se atrevió,pero pensé que si lo hacía él no llegaría puntual, como hace treinta años, como siempre.... y quién soy yo para meterme en su vida?, sólo un taxista por convicción que vivió a su manera y adonde le dió la gana haciendo siempre lo que quiso sin ser políticamente correcto....

6 comentarios:

Raúl Paulis dijo...

...sólo tenemos una vida y él nunca vivirá la suya...

Anónimo dijo...

.... y todo a pulmón.....
Besos.

ccampanella dijo...

no creo en los extremos, hay que ver a donde conduce el no ser politicamente correcto y si te da la felicidad, nadie lo sabe, si es tiempo perdido o ganado la rutina, aun el solo hecho de no respetarla implica una rutina.

Raúl Paulis dijo...

el no ser politicamente correcto es una opcion tan respetable como la vida rutinaria del pasajero en cuestion,la felicidad son momentos,ratitos que te hacen sobrellevar los ratos

Raúl Paulis dijo...

y el pulmon lleno de Marlboro, aunque nos traten de "apestados"

Anónimo dijo...

aguante el marlboro y los rutinarios de siempre!!!!